En el primer CONAESMA (Congreso Nacional de Estudiantes del Medio Ambiente) organizado por el IMIQ (Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos) al que asistí fué en Morelia, Michoacán, Febrero de 1999... un viaje divertido y por demás accidentado.
Todo comenzó un domingo a las tres de la mañana, a esa hora quedamos de vernos fuera del Gimnasio Universitario para partir a nuestro sacrosanto viaje del Tesoro del Saber (beber), todo mundo desmañanado y con una dotación bastante generosa de alcohol. Eso nos bastaba para ser felices hasta que los camiones llegaron... chale! los asientos tenían agujeros por todos lados, y al descubrir que no tenía baño, descubrimos el por qué de aquellos orificios. No le dimos mucha importancia tampoco al extraño ruido que hacía el motor, ya que íbamos sumamente ocupados en terminarnos la dotación alcohólica antes de que amaneciera y abrieran nuevamente los expendios, nos rendimos y una botella de Vodka y algunas caguamas quedaron solitarias cuando por fin nos dormimos por ahí de las siete A. M. Bastantes paradas sanitarias y nuestro posterior calidad de costales de papas llevaron al chofer a tomar la decisión de no volver a parar hasta llegar al poblado de Juan Aldama, Zacatecas, lugar donde llegaríamos a comer, y obviamente, a rellenar hieleras!!! el tiempo pasó rápido, no lo puedo negar; cuando menos pensamos ya eran las dos de la tarde y llegamos al poblado a echar un taco y una miada (algunos habrán hecho algo más seguramente)... esperamos a que llegara el segundo camión y ya todos juntos buscamos un lugar donde comer, digo, como hay tantos ahí (aja)...
Después de la comida, nos subimos ya recargados en energía y combustible al camión y fuimos los primeros en partir, derrepente sentimos como que las juerzas de nuestro movil flaquearon, pasó una combi, no nos extrañó, luego pasó un vocho bastante jodido y nos preocupamos cuando vimos a un burro rebasarnos. El camión se descompuso, nuestras esperanzas se esfumaron cuando nuestros compañeros que viajaban en el segundo camión pasaron y nos sacaron la lengua con algunas señas manuales pintorezcas pensando que nos habíamos parado de nuevo a desaguar, changos!
Eran las tres de la tarde, en la altiplanicie Zacatecana... "bajo éste sol inclemente, y con ésta tierra colorada, si no llueve pronto nos va a cargar la chingada" recita un verso que menciona muy frecuentemente mi apá... el buen y considerado chofer huyó en un Omnibus que le dió ride y ahí nos dejó a nuestra suerte, con ese sol las caguamas volaron y hasta esa botellita de vodka tan clavada que traían marchó. Todos teníamos la esperanza de que los del otro camión se dieran cuenta de que no los alcanzábamos y esperarían por nosotros, pero no fué así.
Permítanme recordarles que en esas lejanas épocas, los celulares escaseaban, y los pocos que había tenían muy poco alcance, así que no teníamos como echarles un cable pa que volvieran, ni como avisarle al mundo que ahí estábamos, en medio de la nada, jodidos, y abandonados.
Los chicos antes de que el sol se ocultara se pusieron de acuerdo para ir por más cerveza (bien pensado!) y una comisión salió con un costal lleno de envases vacíos en mano, los llevaron a Juan Aldama de nuevo, y regresaron en tres horas, ya eran las ocho de la noche y todo sereno... cuando se volvieron a terminar las güeras empezó a cundir el pánico, era noche sin luna y ahí sin que pasara un auto cada hora estábamos, solitos, uy que mello!
Por fin, a las once de la noche regresaron nuestros compañeros, y nosotros que estábamos en la angustia total ya nos disponíamos a dormirnos de lo alcoholizados que quedamos, no nos quedó más que meternos todos en un camión, con las maletas en la mano, parados en el pasillo y acostados en los pies de los demás... a Morelia llegamos a las ocho de la mañana del día siguiente, con un delicioso aliento a crudez y dolores por todo el cuerpo...
ESTA HISTORIA CONTINUARÁ...
4 comentarios:
Orale, soy el primero en "escupir" jejejeje. Que buena historia, pero el animo nunca decayo, mientras las hieleras estuvieran llenas, que tal he? Asi me gusta, espero tengas por ahi lista ya la continuacion.
Saludos.
Pos escupo en segundo sitio, digo, pa que no diga, pa que no cuente, jeje, salutes
..jajaja..inches viajes de estudio rifan..
Mi pinche salón de la universidad era bien pinche aguado...siempre iban sin chupe en el camino y se emputaban que yo subía solo con mi hielera...
Ahh!! pero según esto..YO era el único que hacía desmanes...aunque todos los hijitos de papi fueran a tierras ajenas a causar desmanes que para mi eran normales..
Chaz..saqué el trauma...
:D
HOLA CHE! Jajaja muy bueno, pero me quedó la duda... el camión andaba a nafta (gasolina) o a alcohol? Porque si era uno de esos modernos vehículos que funcionan a etanol, de última sacrificaban la botella de vodka y seguían marcha.
Y sii, mire usted que por esa época no existía la masividad de los celulares, y cuando se quedaba el auto tenías que caminar varios kilometros pa' buscar un teléfono público... o mejor, para buscar más cerveza! Que nunca falte nunca falte!
Saludos desde Argentina!
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