Tiempos aquellos en las que mi cumpleaños me recibía con una memorable pedilla... nomás pasa una de los 34 y el cumpleaños la recibe con una memorable cursiada. Pero no lo cambio, porque de regalo (además) tuve el mal genio de mi crío que no me quiso cantar las mañanitas y que le duró todo el día. Ahhh!!! eso si es disfrutable.
2 comentarios:
Felicidades a montones. Sobre todo porque has llegado a la edad del Antesnunca.
jajajajajaja
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